La conexión entre la generosidad y la comunidad

Publicado por XSG




Cuando somos generosos unos con otros, nos acercamos más entre nosotros y eso crea comunidad.



En una ocasión, alguien de mi iglesia me envió una carta que decía: “Mi vecino me preguntó si podía prestarle mi escalera y yo dije que por supuesto. Luego supe que ya tenía una propia. Él no necesitaba tomar prestada mi escalera; solo lo hizo como una forma de construir nuestra relación. Al tomar prestadas mis cosas, me hizo sentir que me necesitaban, y me gustó esa sensación. Hoy en día ya aprendí a hacer lo mismo con mis otros vecinos. Uno de ellos tiene una aspiradora y se la pido prestada todos los viernes en la noche para limpiar el auto con mi hijo. De hecho, ahora Roger la deja afuera para mí. Hace poco, le dije a Roger que podía comprar mi propia aspiradora, pero que me gustaba la interacción de pedirle prestada la suya. Roger me pidió que por favor no me comprara una. Había aprendido a ver la conexión entre la generosidad y la comunidad”.

La Biblia dice en Mateo 6:21: “Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” (NVI). En otras palabras, aquello en lo que pone su tiempo, dinero y energía es lo que va a atraerlo. Entonces, cada vez soy generoso con usted o con los pobres o con alguien, hacia allá es adonde mi corazón tiende a irse. Cada vez que le doy a Dios, eso acerca más mi corazón a Él. Y cada vez que le doy a usted, eso acerca más mi corazón a usted.

Los primeros cristianos eran famosos por su generosidad. Hechos 4:32 nos dice que “todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían” (NVI). Eran una familia. Compartían voluntariamente. No era comunismo. El comunismo dice: “Lo tuyo es mío y voy a tomarlo”. El cristianismo dice: “Lo mío es tuyo y puedes compartirlo conmigo”.

Como padre, ¿disfruta viendo a sus hijos compartir entre ellos? Por supuesto que sí. Una de las lecciones primordiales de la vida es aprender a compartir. Cuando ve a sus hijos siendo desprendidos, se alegra mucho por eso.

¡Sucede lo mismo con Dios! Cuando Dios nos mira y ve que somos generosos unos con otros, dice: “¡Ese es mi muchacho! ¡Esa es mi chica! Ellos están haciendo lo que quiero que hagan”, porque Dios es generoso y quiere que seamos como Él. La generosidad crea comunidad.


0 comentarios:

Publicar un comentario